Durante décadas, viajar por España ha tenido un punto en común:
dependías de un hotel.
Horarios, reservas anticipadas, precios variables, ubicaciones cerradas y una experiencia que, muchas veces, poco tenía que ver con el lugar que visitabas.
Hoy, cada vez más personas están rompiendo con ese modelo.
No porque odien los hoteles, sino porque ya no los necesitan.
Las minicaravanas han abierto una nueva forma de recorrer España:
más flexible, más coherente y mucho más alineada con cómo queremos viajar ahora.